Lo que no tiene nombre no existe, ni se puede comunicar y, mucho menos, vender. Por lo tanto, uno de los primeros pasos es darle nombre a producto, servicio, corporación, institución… Es decir, a la futura marca.
Lo más importante es que sea nombres que se ajusten a los requerimientos estratégicos y, sobre todo, que sean registrables.
FASE CREATIVA:
- Audit
- Batería de nombres
- Selección estratégica
FASE LEGAL:
- Descartar nombres genéricos, prohibidos, conflictivos o que puedan tener dificultades de registro.
- Definir o concretar los productos o servicios que la marca identifica
- Investigación e informe de disponibilidad de la marca.
- Registro de la marca
PROYECTOS REALIZADOS:
